Cómo cuidarte la piel después del verano: los mejores trucos

Todas sabemos que el verano es maravilloso, pero no lo mejor que le puedes hacer a tu piel. El cloro de la piscina, el sol, la sal del mar, etc. son una rutina muy distinta a la que vamos a empezar esta temporada de año. Disfrutar del verano ha sido un punto clave, tan importante como es ahora volver a cuidar nuestra piel de forma especial para que se recupere de los efectos no-tan-buenos por los que ha pasado estos últimos meses. ¡Una tarea anual a la que todas ya estamos acostumbradas!

Nuestra piel necesita unos hábitos concretos que han ido pasando de madres a hijas desde tiempos inmemoriales. Los expertos, por su lado, también han ido descubriendo los mejores tratamientos y rutinas para reafirmar y revitalizar la piel de cualquier edad. El sol es maravilloso para muchas cosas, pero no es lo mejor que le puede pasar a nuestra piel. ¡Mucho menos si nos quemamos!

Los principales problemas a tratar a la vuelta de verano son la deshidratación de la piel, el fotoenvejecimiento -que desencadena la acción de los radicales libres que son los causantes de las arrugas y de la flacidez cutánea- así como el acné, debido a que la piel no respira correctamente y la grasa puede no circular bien. Es por eso que los productos más solicitados a la vuelta de las vacaciones son los de eliminación de manchas e hidrataciones intensivas.

En estos meses de nuevas rutinas debemos tener muy claro que hay que seguir con la limpieza+hidratación adaptados a nuestro tipo de piel que nos hayan recomendado las personas entendidas en esta moda eterna del skin care. Las francesas llevan siendo líderes en este campo desde mucho tiempo, ya que fueron las primeras en enseñar al mundo los trucos más efectivos y naturales de cuidado de la piel y cabello que ahora están muy extendidos y han pasado a ser unos básicos de este arte -porque, prácticamente, lo es-. Inciso: las francesas usan siempre productos de farmacia para la piel, el pelo, el maquillaje… Les encanta y los prefieren por contener muchos menos químicos que los vendidos en supermercados.

Uno de los efectos positivos del verano es la piel bronceada que tanto nos gusta. A la eterna pregunta de cómo mantener el moreno todo el tiempo posible responde Felicidad Carrera para ¡HOLA! apuntando que «aplicar crema hidratante al menos dos veces al día y tomar dos litros diarios de líquidos es lo más eficaz, evitar las exfoliaciones y las limpiezas muy enérgicas y los cosméticos que incluyan ácidos en su formulación. También podemos tomar complementos nutricionales con betacarotenos que potencian el tono bronceado de la piel, o alimentos que los incluyan como la papaya. Y como el tono bronceado antes o después se irá atenuando nuestro consejo es mantenerlo con autobronceadores».

En nuestro neceser post-vacacional está claro que no debe faltar productos con un alto contenido en principios activos antioxidantes e hidratantes que combatan las finas arrugas, la deshidratación, la falta de densidad de la piel… Además, éstos deben ser acompañados por un plan de cuidados que debe incluir: limpieza minuciosa de la piel, una mascarilla de hidratación intensa, aplicación de un sérum reparador y a continuación la crema de día o de noche. No olvidemos que para controlar la deshidratación de la piel es aconsejable utilizar una mascarilla hidratante durante un mes después de las vacaciones y seguir aplicándonos protección solar todos los días.

Ya tenemos deberes importantes para el comienzo de la vuelta a la «normalidad». Decimos importantes porque piel solo hay una y debe durar para toda la vida. Por tanto, no debemos dejar de cuidarla en ningún momento -y menos ahora, cuando más nos necesita-. Como decían nuestras madres y abuelas, más vale prevenir que curar. Una vez concluidos estos días de descanso, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) recomienda realizar un cuidado más exhaustivo de la piel, que puede haber sido dañada durante el periodo estival, ya que suele ir unido a una mayor exposición solar. Por eso, con la vuelta a la rutina es importante realizar una autoexploración y, en caso necesario, acudir a un especialista para una valoración dermatológica.